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Coiba, un lugar mágico

Por Juan Carlos Martinez

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Cuando se habla de Panamá se menciona mucho sobre sus playas, con sus resorts en el Pacífico y las instalaciones rústicas del espectacular Atlántico. Por el lado del Atlántico se escucha sobre Isla Grande, Palenque y las otras playas en Colón y Bocas del Toro.

El Pacífico es bien conocido por sus resorts cerca de la ciudad de Panamá, por sus playas de la Península de Azuero y en la provincia de Chiriquí. Frente a las costas de la Península de Azuero se encuentra otra de las joyas, una pequeña isla llamada Coiba. Está a tres horas de la costa saliendo de Puerto Mutis. Coiba solía ser una colonia penal y se ha convertido en un parque nacional. El Parque Nacional de Coiba es bien conocido por sus playas de arena blanca y aguas cristalinas donde el buceo y observación de ballenas y delfines son las actividades preferidas. El Parque Nacional de Coiba es también reconocido por su increíble biodiversidad de fauna y flora, especialmente en sus mares.

Originalmente, cuando el Canal fue construido allí surgió un gran interés en el inventario y catalogación de la flora y la fauna de Panamá. Hoy día es un esfuerzo que continua y dentro de este esfuerzo una gran cantidad de atención se presta a la Isla de Coiba. Las investigaciones en Coiba son los esfuerzos de varias instituciones científicas, tanto en Panamá como en el extranjero.

El Smithsonian en Panamá ha sido un colaborador desde el inicio de este proceso. Las investigaciones se llevan a cabo a través de un programa innovador conocido como Grupo Internacional de Cooperación para la Biodiversidad (ICBG), que se inició en el Smithsonian en Panamá y se ha convertido en un nuevo modelo para el descubrimiento de compuestos medicinales.

Bajo estos proyectos varios compuestos medicinales muy interesantes se han descubierto en Coiba. El año pasado un grupo de investigadores panameños de INDICASAT AIP de Panamá, dirigidos por el científico Marcelino Guerra, descubrió en las cianobacterias, algas marinas (Lyangbya majuscula) que se encuentran en el Parque Marino de Coiba, un compuesto que puede inhibir el tipo de proteína humana sirutin 2. Sirutin juega un papel clave en patologías como el cáncer, VIH, trastornos metabólicos y las enfermedades neurodegenerativas. El estudio se inició en 2008, cuando un laboratorio para la investigación de productos naturales de invertebrados marinos y sus bacterias asociadas fue creado. El estudio fue financiado por SENACYT y el Instituto Nacional del Cáncer y actualmente se está realizando en los EE.UU. con el apoyo del Instituto Oceanográfico Scripps en San Diego, California y el científico William H. Gerwick.

Este es sólo uno de los compuestos que se han encontrado en Coiba por ICBG y STRI. Los biólogos de STRI han confirmado que han descubierto más de 45 compuestos en la fauna marina de Panamá con propiedades anti-cancerígenas y antipalúdicas. Estos científicos se han centrado principalmente en los corales, esponjas, hongos y bacterias asociadas a las poblaciones de erizos de mar, urocordados y peces. Uno de los compuestos descubiertos se ha le ha denominado "Coibamida A" y es muy activo contra las células cancerosas. "Veraguamida A" es otro compuesto con propiedades anticancerígenas y "santacruzamate" muestra propiedades anti-parasitarias. La Universidad de Panamá también ha aislado otro compuesto que han denominado "Coibanoles", que se obtienen de los hongos que crecen en las hojas de la "incomparabilis Desmates", una planta sólo se encuentra en la isla de Coiba.

Estas investigaciones se encuentran en la etapa inicial y están lejos de proporcionar una cura o si quiera medicamentos paliativos sin embargo, proporcionan una medida de esperanza.

 

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